viernes, 12 de mayo de 2023

LA CELESTINA. Crónica Teatral

 

LA CELESTINA. Crónica Teatral

En el plazo de una semana se ha dado en Zaragoza una curiosa coincidencia en forma de duplicidad en el mundo teatral. Los días 5 y 6 de mayo se ofreció en el Teatro de Las Esquinas la comedia ‘La Profesora’, original de Eduardo Galán, con espacio escénico y vestuario de Mónica Teijeiro. De todo ello se dio cuenta oportunamente en este blog.

Ayer, jueves 11 de mayo, el Teatro Principal puso en escena la obra de Fernando de Rojas conocida popularmente como ‘La Celestina’, en versión también de Eduardo Galán, con escenografía y vestuario igualmente de Mónica Teijeiro.

Señaladas ambas coincidencias, hay que decir que la tragicomedia de Calisto y Melibea resultó una pieza de medidas justas, habida cuenta de que en un par de horas el versionador consiguió condensar la acción, que originalmente se extiende durante cinco, resumiendo en ese tiempo los avatares de los míticos amantes encarnados por Claudia Taboada y Víctor Sainz, aunque la clave del arco dramático resida en Anabel Alonso, como Celestina, perfectamente caracterizada y con una actuación sobresaliente.

Sobre ella recayó el ritmo y la esencia de la tragicomedia, arropada por el resto del elenco en el que destacaron, sobre todo, José Saiz como Sempronio, duplicando actuación como Pleberio. Esa alternativa actoral es uno de los alicientes principales de la obra, porque en cada uno de los papeles el actor consigue expresar la idiosincrasia del personaje, en el primer caso como cómplice de Celestina, y en el segundo como padre de Melibea.

También duplicaron sus papeles Claudia Taboada como Melibea y Areúsa, y Beatriz Grimaldos como Elicia y Lucrecia, oportunamente ataviadas por la escenógrafa. Víctor Sainz, como Calisto, cumplió, lo mismo que David Huertas como Pármeno, todos bajo la dirección de Antonio C. Guijosa.

La trama es sobradamente conocida, pero hay que recalcar algunos de los componentes filosóficos de la misma en los que Eduardo Galán quiso hacer hincapié. En particular la referencia  de Sempronio a que “las muchas ganancias despiertan muchas necesidades”.

En esa línea hay que aplaudir la versión ofrecida, además del mencionado diseño escenográfico de Mónica Teijeiro, y de la música original de Manuel Solís, sutil y oportuna.

Francisco Javier Aguirre

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