JACK EL DESTRIPADOR. Crónica teatral
Aunque ese es el tema, el título completo de la obra de Ignacio García May, presentada en el Teatro de Las Esquinas, como broche final del ciclo Delicias Clásicas, el domingo día 5, es ‘Afectuosamente suyo, Jack el destripador’. Alude a la despedida que el misterioso asesino londinense envió a la policía el 21 de septiembre de 1888, antes de desaparecer en el anonimato; una situación que se mantiene en el presente a pesar de las investigaciones realizadas a lo largo de casi siglo y medio.
El concepto de lo clásico se amplía a medida que transcurre el tiempo, de manera que esta obra moderna, estrenada en octubre del año pasado, entra dentro del perfil por su temática, lo cual no obsta para considerarla una composición teatral moderna de andamiaje complejo, con ingredientes de vodevil, análisis dramático y comedia de terror.
Bajo la meticulosa dirección de Javier Sahuquillo, presente en la sala y en el coloquio posterior, cuatro actores ensamblan diferentes cuadros naturalistas, porque esa es otra de las dinámicas que aparecen en el texto dramático, combinadas con cierto espíritu de reality show a la antigua y un ambiente de cabaret trovero. Todo ello confiere a la obra un carácter propio que estimula el análisis y la reflexión, que rompe moldes, aportando a la escena contemporánea una simbiosis de modernidad y clasicismo que la hace única.
Excelente interpretación del conjunto actoral, que da vida, junto al ‘doctor’ y presunto asesino, a tres personajes reales de la época, el actor Henry Irving y los escritores Bram Stoker y George Bernard Shaw. Destaca en el elenco Lula Heredia, actuando como una especie de maestro de ceremonias, de manera ágil y natural.
Francisco Javier Aguirre