domingo, 31 de mayo de 2026

SI ALGUNA VEZ... Crónica teatral

 

SI ALGUNA VEZ... Crónica teatral

Noemí Ruiz y Félix Gómez, en los papeles de Marla y Jaime, han desarrollado en el escenario del Teatro de las Esquinas un drama poético con palabras contundentes sobre las vicisitudes del amor de pareja. Ese fenómeno, con sus componentes biológicos, emocionales e intelectuales tan propio de los seres humanos, se fragmenta en etapas y a niveles variables en cada caso.

Los protagonistas de la pieza de Ignasi Vidal, que también dirige la obra, cuyo título completo es ‘Si alguna vez hubo un nosotros’, producida por la compañía La Gran Belleza, representan al prototipo de quienes intentan trascender los meros impulsos biológicos para situar el fenómeno del amor en coordenadas propias, más allá de los estereotipos en que muchas veces se desenvuelve este fenómeno universal. 

Una escenografía austera conduce al espectador a un estado de observación intensa, centrando su atención en la palabra y en el gesto. En este sentido, llama poderosamente la atención la variedad de movimientos manuales con los que Noemí Ruiz refuerza sus palabras y sus gestos faciales a lo largo de la representación. Observando detalladamente el movimiento de sus brazos y la postura de sus manos, uno se admira de que no haya en ellos reiteración periódica, al estilo de las imágenes que nos ofrecen los monólogos o diálogos elaborados a través de la IA, sino creatividad sorprendente y permanente.

Algo similar ocurre con Félix Gómez, dependiendo la percepción del lugar que ocupe el espectador observando este fenómeno gestual que, además del original planteamiento de la trama, en actuaciones alternativas y eficaces de ambos protagonistas, constituye uno de los íntimos y profundos atractivos del espectáculo.

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 29 de mayo de 2026

CAÍDOS DEL ZIELO. Crónica teatral

 

CAÍDOS DEL ZIELO. Crónica teatral 

Con dramaturgia de Alfonso Plou, y bajo la dirección de Félix Martín, que también actúa, una veintena de intérpretes, en buena parte actores incipientes, están poniendo sobre las tablas en el Teatro del Mercado un tema que está ahora de rabiosa actualidad en muchos países del primer mundo: la inmigración. Un fenómeno tan antiguo como la humanidad, que ha dado origen a la fusión de etnias y culturas a lo largo de la historia, es hoy un problema que afecta a las estructuras sociales, políticas y económicas de los países más desarrollados, entre los que se encuentra el nuestro. 

El proceso inmigratorio mal gestionado deriva en muchas ocasiones en riesgo de exclusión para las personas que se trasladan a otro país de forma descontrolada. Al mismo tiempo, suponen un desajuste social y un riesgo para la seguridad ciudadana si no se actúa adecuadamente para recibir, integrar y armonizar en nuevos contextos a quienes se han visto obligados a salir de sus países por razones diversas, que no por simple curiosidad.

Sobre esas premisas, los intérpretes realizan un trabajo enfocado a sensibilizar a los espectadores sobre una situación externa que presupone un proceso interno, interpretando la vida como un viaje, reflexión que van exponiendo los actores con diferentes estrategias narrativas. Las intervenciones son individuales en muchos casos y corales en su conjunto, teniendo a la música y al canto como vehículo de conexión entre las diversas culturas y nacionalidades a partir de un trabajo de Pato Badián, que alivia y endulza algunas situaciones tensas, cuando no trágicas. 

Esta iniciativa artística y social fundada en 2019 permite a personas en riesgo de exclusión social convertir el escenario en un espacio de comunidad, visibilidad y expresión artística. La obra estará en cartel durante todo el fin de semana.

Francisco Javier Aguirre

 

lunes, 18 de mayo de 2026

QUERIDA AGATHA CHRISTIE. Crónica teatral

 

QUERIDA AGATHA CHRISTIE. Crónica teatral

Un episodio traumático en la vida de Agatha Christie ha dado pie a Juan Carlos Rubio para escribir y dirigir una obra que participa de dos fórmulas frecuentes sobre las tablas: el drama y la comedia. Si a ellos se añade un elemento presuntamente onírico, como es la presencia de un escritor famoso fallecido siete años antes del momento en que se desarrolla la acción, el cóctel puede resultar explosivo en el mejor sentido de la palabra.

Y así ocurre en el inesperado encuentro entre la novelista británica y el famoso escritor español, nacido en las Islas Canarias, Benito Pérez Galdós, hace 183 años. Allí precisamente se desarrolla la trama, un repertorio de aciertos que abarcan el lenguaje, el análisis psicológico, los recuerdos nostálgicos, la tensión ambiental, la contraposición de caracteres y el proceso de acercamiento entre dos personas desconocidas pero embarcadas en la misma aventura literaria, cada cual con su propia dinámica. 

Es un gran acierto la utilización, por parte del autor, de frecuentes formas lingüísticas propias de la alta literatura: la elipsis, la perífrasis, el hipérbaton, la prosopopeya, el oxímoron... que se deslizan con naturalidad en los parlamentos del anciano escritor redivivo, contrastando con las expresiones propias de la literatura de suspense y detectives que utiliza la novelista británica. 

Las alusiones de tiempo y lugar, con el impactante estallido luminoso, sonoro y humeante de un huracán, trasunto del que invade a la angustiada protagonista, son precisas y oportunas para ir configurando un final sorprendente en el que junto a Carmen Morales y Juan Meseguer, que interpretan de forma exquisita a sus personajes, aparece el propio director de la obra dando un toque inesperado que consigue coronar con una guinda luminosa el exquisito pastel cocinado a lo largo de casi hora y media.

Francisco Javier Aguirre

lunes, 11 de mayo de 2026

LLUEVE Y HACE SOL EN PARÍS. Crónica teatral

 

LLUEVE Y HACE SOL EN PARÍS. Crónica teatral

Silvia Espigado, como Sophie, e Inmaculada Oliver, como Fátima, construyen su presencia en la obra de Abel Neves ‘Llueve y hace sol en París’ que, bajo la dirección de Cristina Yáñez, se está ofreciendo en el Teatro de la Estación, con un recurso actoral de gran significado: la mirada. 

Sus voces, gestos y tránsitos escénicos durante hora y media no llegarían a expresar la profundidad de su tragedia sin el concurso de sus ojos. Los ojos de Sophie son capaces de paralizar en un clic el primer intento de acercamiento físico de Fátima, cuando las palabras ya han roto el hielo entre las dos madres heridas por la muerte. Los ojos de Fátima son un mensaje de temor y sometimiento ante las consecuencias de un suceso del que no fue responsable. Después llegarán los aullidos de dolor de Sophie desplomados sobre el pavimento mientras la mirada de Fátima declara pánico. 

Así se va construyendo el drama de estas dos mujeres huérfanas de la presencia de sus hijos, que oscilan entre el deseo y la impotencia de reconciliación. Y que amplían el foco narrativo de la obra comentando y lamentando la situación sociopolítica del momento.

La puesta en escena de la obra es magistral. Mediante un juego de proximidades y distancias de las protagonistas respecto a ellas mismas y al público, ocupando espacios con significado intencional, y también a través de una iluminación oscilatoria, así como el recurso a la variabilidad del clima externo, trasunto del interno, se consigue dulcificar un tanto la crudeza de la trama. La aparición de los perfumes como regalo mutuo añade un punto  aromático a los diálogos, que van pasando de la tensión a la comprensión. La música del zaragozano Miguel Ángel Remiro refuerza con sutileza aérea el proceso emocional por el que transitan las dos actrices en una actuación impecable y estremecedora que impacta a los presentes de lleno.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 9 de mayo de 2026

EL SUBMARINO. Crónica teatral

 

EL SUBMARINO. Crónica teatral

En España, cerca del 50% de los matrimonios acaban en divorcio o separación, dice la estadística. De modo que ‘El submarino’, la obra de María Carmen Barbosa y Miguel Falabella que está ofreciendo el Teatro de Las Esquinas, dirigida por Carlos Olalla e interpretada por Luis Mottola y Arantxa de Miguens, responde a la rabiosa actualidad. Aunque en muchos casos esta situación derive en drama e incluso en tragedia, los autores la enfocan desde una perspectiva original, en la que predomina lo cómico sobre lo amargo.

Tras un flechado repentino por parte de ambos protagonistas, se produce la habitual saturación de la convivencia en una relación que se presumía eterna. Pocas cosas hay perdurables en un ambiente tan inestable como el que hoy se vive. La pareja se deshace sobre un escenario que tiene como punto de referencia el dormitorio, con alusiones a otros espacios interiores y exteriores proyectados en el fondo de la pantalla.

La situación planteada en ‘El submarino’ es verosímil, aunque no suele ser habitual. El tema de las relaciones de pareja se aborda en tono alegre y despreocupado, pero sin quedarse en lo superficial, de ahí el título de la obra. Entre carcajada y carcajada, el amor se hunde sin remedio. César y Rita se reencuentran y se separan reiteradamente, dando origen a situaciones ácidas, pero sobre todo cómicas, hasta finalizar la trama del mismo modo que comenzó, formalizando de este modo un recorrido circular. 

Soberbia la interpretación de Luis Mottola, expresivo en su acento porteño y en el gesto, con Arantxa de Miguens de partenaire incisiva, menos contenida en la actitud pero muy expresiva en posturas y lenguajes. Un tróley siempre presente es el símbolo de la movilidad, tanto física como emocional, en la que se desenvuelve la trama.

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 1 de mayo de 2026

MEJOR NO DECIRLO. Crónica teatral

 

MEJOR NO DECIRLO. Crónica teatral

El Teatro Principal presenta la pieza de Salomé Lelouch, bajo la dirección de Claudio Tolcachir, bien conocido por estos pagos. Imanol Arias y María Barranco –en ese orden aparecen los actores en los programas– son Él y Ella, una pareja reconstruida a partir de un pasado impreciso. Lo que es más preciso resulta de la relación de Él con sus progenitores. La primera referencia afecta a su madre, en cuya casa han participado ambos de una comida conmemorativa. Allí arranca la primera fricción entre la pareja por algo tan anodino como la tarta del postre. Fricciones o discrepancias que recorrerán un espinoso camino dialéctico sobre temas tan conflictivos como el aborto, la gestación subrogada, la ideología política y su coherencia conductual, las actividades sociales, el cambio climático y otras circunstancias de la vida en común.

Sin embargo, el trasunto que articula de forma imprecisa la relación de la pareja es la presencia vagamente aludida del padre de Él, sobre cuya temprana desaparición existe una versión oficial, con la que coexiste una posibilidad distinta a falta de contrastar. Esa ambivalencia lastra, desde mi punto de observación, la coherencia del texto. ¿Murió el padre de Él, hace treinta años, bajo un alud  de nieve mientras salvaba la vida de unos niños a 5.000 metros de altitud, o ese episodio es solo un espejismo que encubre la realidad de un abandono familiar por causa de otra mujer? La incógnita no se desvela a lo largo de la semicomedia, al no profundizar en el semidrama que plantea esa posibilidad. 

Viene arropada la obra por una escenografía minimalista y esquemática, con funcionalidad múltiple y recursos lumínicos efectistas. Los actores se expresan con limpieza gestual y eficacia verbal, más Él que Ella, un tanto atosigada por su espíritu analítico, quisquilloso y disconforme. Los diálogos, que Ella prolonga y Él resume, no alcanzan la profundidad que la temática requiere. Una comicidad etérea subyace a la trama, restándole consistencia.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 18 de abril de 2026

TWIST & TXÈKHOV. Crónica teatral

 

TWIST & TXÈKHOV. Crónica teatral

Nueve relatos de Chéjov dan para mucho en buenas manos. Fueron las buenas manos, los buenos gestos, los oportunos disfraces y las perfiladas voces de los artistas del grupo mallorquín Iguana Teatre las que presentaron el viernes, día 17, un sugerente espectáculo dentro de la programación del Teatro de Las Esquinas. Hace año y medio ofrecieron en el Teatro del Mercado ‘Hijas de la Misericordia’.

Catalina Florit, Xavier Frau y Carles Molinet, dirigidos por Pere Fullana, dieron vida a múltiples personajes creados por la observación o la fantasía del autor ruso, resultando una sesión de gran vivacidad en la que los actores supieron transmitir estados de ánimo contrastados, de la alegría a la tristeza, de la fantasía al realismo, de la comicidad a la tragedia. 

Enlazando textos y personajes, con dos pausas de fundido a negro, establecieron una continuidad que ayudaba a consolidar una visión amplia de la sociedad rusa coetánea del autor. Cada uno de los intérpretes consiguió transmitir las sensaciones y los sentimientos que emanan del texto, siendo particularmente impactante la actuación de Catalina Florit al diversificar papeles femeninos que iban de la infancia a la vejez. 

La escenografía móvil y recurrente permitió una flexibilidad escénica necesaria para plasmar las diversas y contradictorias situaciones en las que se desenvuelve la caleidoscópica trama. Una prosodia rica en sentido y contenidos permitió la presencia escénica de personajes variopintos, e incluso de un perro bien caracterizado. 

Al tratarse de actores mallorquines utilizando el castellano, solo hay que observar que en ocasiones usan términos no coincidentes con la expresión habitual. Por ejemplo, el uso del verbo ‘venir’, en lugar de ‘ir’, pequeña anotación que no interfiere ni confunde la dinámica de la obra.

Francisco Javier Aguirre