PROTOCOLO. Crónica teatral
La programación de una obra con inversión de papeles ofrece
una atractiva novedad, dentro de los parámetros escénicos habituales. En el
Teatro de La Estación se ha ofrecido durante el pasado fin de semana la obra ‘Protocolo’,
escrita y dirigida por Abel González Melo, a cargo de la compañía La Belloch
Teatro. La singularidad de la puesta en escena es la alternancia de
protagonismo de los dos intérpretes, Beatriz Argüello y Ernesto Arias, porque en
la sesión del sábado 17, la mujer, Petra, es la médico directora de un
balneario instalado en una turística población costera cuya alcaldía ostenta
Tomás, su marido; pero en la sesión del
domingo 18, los papeles se intercambian, siendo ella la alcaldesa y él el
médico director del balneario. La única circunstancia permanente es que, en
ambos casos, los dos personajes siguen siendo matrimonio.
El meollo de la acción gravita sobre las diversas posturas de
cada personaje en relación con un problema de salud medioambiental con
diferente enfoque: desde el poder político municipal se ve de una manera, y
desde la responsabilidad profesional de la dirección del balneario, cuyas aguas
pueden estar infectadas, se ve de otra. El conflicto parece irresoluble hasta
que se destapa en la trama un antiguo conflicto matrimonial que inclina la
balanza hacia el poder político. Con una interpretación muy matizada por ambos
actores, el trasfondo de la obra deja claro que los intereses éticos decaen
ante los políticos cuando estos encuentran una fisura personal que obligan a
rendirse al adversario.
La traslación a la actualidad del viejo dilema planteado por
Ibsen hace siglo y medio, deja un poso de amargura en el espectador, a pesar de
la excelente interpretación de los protagonistas. Buen teatro, reflejando la
realidad cotidiana a pequeña escala, pero mal augurio para el incierto futuro que
nos aguarda.
Francisco Javier Aguirre