LA ÓPERA DE LOS TRES CENTAVOS. Crónica Teatral
Una
docena de alumnos de la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza, que ya enfilan
el final de este curso y por tanto de su carrera en esta etapa de aprendizaje,
apoyados por otra docena de músicos situados en el segundo plano del escenario,
han ofrecido al público sus saberes mediante la compleja obra de Bertolt Brecht,
con música de Kurt Weill, La ópera de los
tres centavos, que pronto
cumplirá un siglo desde su estreno. Las dos sesiones en el Teatro Principal, los
días 10 y 11 de febrero, han conseguido llenar el aforo del mismo, lo cual
significa un aplauso y un apoyo a la tarea del centro docente que espera recibir desde
hace tiempo el espaldarazo de su reconocimiento oficial.
Sobre una escenografía sencilla, pero contundente, construida a base de un
andamio giratorio, los intérpretes, que han ido intercambiando papeles y
registros expresivos, como corresponde a un espectáculo que puede considerarse el ensayo general canónico de una obra mayor con público, han dado de sí todo su potencial,
tratando de explicitar la intención básica de la obra y del autor, que muestra
la corrupción del sistema capitalista y de las instituciones públicas, fenómeno
que ya era habitual hace un siglo y que sigue asolando nuestra vida cotidiana
en muchos niveles.
Uno de los méritos de la representación ha sido el ritmo ágil mantenido
durante toda la obra, el
intercambio incesante de papeles, la asunción del sexo contrario y la mutación de estilos
interpretativos como eficaces ejercicios de versatilidad. La eficaz puesta en escena de Paco Formento ha consolidado una obra que
pasará a los anales de la Escuela Municipal de Teatro.
Recomiendo leer el comentario de esta obra realizado por Ángel Valero Serrano Mercadal en su muro de Facebook, la cual he suscrito en esa misma red social.
Francisco Javier Aguirre
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