domingo, 19 de noviembre de 2023

HECHOS Y FALTAS. Crónica Teatral

 

HECHOS Y FALTAS. Crónica Teatral

Está muy bien diseñado el triángulo profesional, con su correspondiente proyección intelectual, que plantea la obra ‘Hechos y Faltas’ que puso en escena el sábado, día 18, la compañía Tal Y Cual en el zaragozano Teatro de las Esquinas.

En versión y dirección de Bernabé Rico, sobre un texto de Jeremy Kareken, David Murrell y Gordon Farrell, los tres personajes en conflicto, el reputado escritor John d’Agata, la redactora jefe de una de las mejores revistas del país y el becario Jim Fingal, se enzarzan en una polémica de enorme interés, tanto para las personas que escribimos como para quienes leen habitualmente, sobre todo la prensa.

Antonio Dechent, Ángeles Martín y Gonzalo Hermoso van abriendo el foco de la trama, que inicialmente parece un tanto espumosa, para irse consolidando a lo largo de la representación. Emily, la redactora jefe, encarga al becario la verificación documental de un texto que desea publicar en su magazine. El autor del mismo, afamado escritor, vive en Las Vegas, mientras que la revista tiene su sede en Nueva York. Entre ambas ciudades transita la acción que se desarrolla en dos espacios alternativos, el despacho de la redactora jefe y la casa del escritor.

Establecido el marco de actuación, va desvelándose el eje del conflicto: la credibilidad de lo que se nos ofrece a través de los medios. Los intereses de las tres partes implicadas son distintos. Emily teme que las veleidades del escritor provoquen el desprestigio de la revista. Por ello ha contratado al joven Jim para que verifique la verosimilitud de lo escrito. Las ideas del autor y del revisor son diametralmente opuestas, defendiendo el segundo el rigor informativo y apostando el primero por la fantasía literaria, aún a riesgo de que la revista pierda credibilidad.

Este triángulo de intereses está bien planteado y el desarrollo de la trama va tensionándose hasta alcanzar un clímax competitivo, que acaba expresándose simbólicamente en la vertiginosa ‘Cabalgata de las Valkirias’, uno de los episodios más espectaculares de la famosa ‘Tetralogía’  de Wagner.

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 17 de noviembre de 2023

BODAS DE SANGRE. Crónica Teatral

 

BODAS DE SANGRE. Crónica Teatral

A veces, afortunadamente, no se cumple la sentencia popular de que ‘nadie es profeta en su tierra’. Una vez más lo ha demostrado el Teatro del Temple, una de las compañías más consistentes del panorama aragonés, al poner sobre las tablas el drama, trufado de poesía, que García Lorca tituló ‘Bodas de sangre’.

Aforo completo en el Teatro Principal durante cuatro días seguidos, del jueves 16 al domingo 19. Aforo completo y satisfacción plena del público asistente, puesto en pie al concluir la representación de estreno.

 Es larga la querencia del Teatro del Temple por García Lorca de quien ya han representado en años pasados ‘El público’, al mismo tiempo que están entrenados para poner en pie obras trágicas, tras su reciente abordaje del ‘Edipo’ de Sófocles.

Producida por María López Insausti, bajo la dirección de Carlos Martín, con el apoyo y coordinación técnica de Alfonso Plou, han conseguido una versión de la tragedia lorquiana de alto vuelo, tanto por el diseño del espacio escénico como por el resto de los elementos que constituyen el arte de Thalía, incluida la banda sonora de Gonzalo Alonso que en buena parte de las escenas acrecienta de forma original el ambiente lóbrego en que se desarrolla la acción en el orden emocional. 

En el reparto actoral,  encabezado por Irene Alquézar y Félix Martín, secundados por Minerva Arbués, Jacobo Castanera, Alba Gallego, Alberto Pérez Paz y Claudia Siba como la novia, el Teatro del Temple ha conseguido caracterizar a cada uno de los personajes de forma diáfana y consistente, combinando en ocasiones el estatismo externo con el dinamismo interno, una fórmula que acrecienta la tensión dramática del texto, sin perder en absoluto el aroma poético que lo envuelve.

La obra de García Lorca, que pronto cumplirá su primer centenario, revive en esta versión con un indudable aire de modernidad determinado por el trabajo de los actores y el diseño del espacio escénico.

Francisco Javier Aguirre

jueves, 16 de noviembre de 2023

LOS PFEIFFER. Crónica Teatral

 

LOS PFEIFFER.  Crónica Teatral

Tercera sesión del ciclo 'Mujeres a escena' que con un éxito creciente presenta el Teatro de las Esquinas por séptimo año consecutivo. Los miércoles de noviembre se están convirtiendo en una cita imprescindible para los atentos al trabajo escénico cuyo entramado es básicamente femenino, bien sea por la autoría, la dramaturgia, la temática o la interpretación de las obras.

El miércoles, día 15, fue La Troupe Malabó quien representó 'Los Pfeiffer', un verdadero ejemplo de la alianza de las artes combinando la música, el mimo, el clown, el humor, el grafismo y el simbolismo distópico, puesto que la acción transcurre en el futuro.

‘Ellos son la resistencia’, reza el eslogan de la obra que se enmarca en un ambiente social  donde la música está prohibida, porque la especie humana vive bajo la amenaza de la robótica y la dictadura de lo digital. Sin embargo, un pequeño cuarteto de cuerda sobrevive en condiciones precarias  determinadas por agentes externos. Por ahí camina el argumento.

El grupo de músicos profesionales que han conseguido vincularse con el mundo escénico realizan una doble función: difundir la música clásica –elemento clave para el desarrollo de la sensibilidad humana– y fundirla con el humor, uno de los  ingredientes también fundamentales para una vida equilibrada.

Magnífica iniciativa de Marisa Ibáñez, autora del texto, así como responsable de la dramaturgia y del diseño escenográfico, que se desarrolla bajo la dirección de Sergio Chaves y Quique Montoya. 

La obra tiene proyección universal puesto que es comprensible en cualquier país, al utilizar el mimo, el gesto y la expresión verbal neutra como lenguaje, además de una música que será perenne.

Al término de la representación se desarrolló un animado coloquio entre los artistas y el público, en el que se desentrañaron algunos elementos del montaje y se abordaron asuntos complejos, como la interacción entre la música y la inteligencia artificial

Francisco Javier Aguirre

 

lunes, 13 de noviembre de 2023

REDADA FAMILIAR. Crónica Teatral

 

REDADA FAMILIAR. Crónica Teatral

Estamos sitiados. El enemigo puede invadir nuestra propiedad y nuestras personas en un breve plazo. Una invasión en toda regla y prácticamente definitiva. Claro que el enemigo somos nosotros mismos. 

Es el cañamazo sobre el que Antonio Muñoz de Mesa construye su comedia dramática ‘Redada familiar’ que el pasado domingo presentó el Teatro de Las Esquinas bajo la dirección de Olga Margallo. La obra, que lleva un año de exitoso recorrido por los escenarios, se subtitula ‘Una comedia para no fiarse de nadie’. De nuevo ese nadie somos nosotros mismos, cada uno en privado y todos en conjunto.

La familia protagonista ve interrumpida su cena por un agente de la Unidad de Delitos Informáticos, tras la sospecha de que alguno de sus miembros oculta actividades pornográficas ilegales y comunicaciones delictivas que han circulado a través de las redes sociales.

Cada uno de los personajes, entre los que destaca con luz propia el padre, interpretado por Mikel Laskurain, es sometido a un interrogatorio meticuloso por parte del comisario de la citada Unidad, tras haber realizado cada uno de ellos una auto confesión de sus actividades dudosas o irregulares a espaldas del resto de la familia.

Hay varios momentos impactantes en la obra, como la que realiza Aitor, el hijo, al encontrarse consigo mismo al otro lado de la puerta de la vivienda. Es también inquietante el análisis de su hermana Nerea, que solo aparece en pantalla, sobre los términos medios y la mediocridad.

El montaje es ingenioso, las interpretaciones de la pareja matrimonial muy verosímiles, algo más rígidas las del hijo y la del agente de la  Unidad de Delitos Informáticos, resultando muy contrastada la de la hija en sus dos intervenciones virtuales.

La obra de Muñoz de Mesa destila una cierta comicidad a lo largo de la trama, aunque finaliza de forma trágica. 

Francisco Javier Aguirre

 

domingo, 5 de noviembre de 2023

ENSAYO VALLE-INCLANESCO. Crónica Teatral

ENSAYO VALLE-INCLANESCO. Crónica Teatral

El título oficial de esta comedia presentada por la compañía vallisoletana La Quimera de Plástico en el zaragozano Teatro de la Estación durante el presente  fin de semana es ‘Hasta aquí hemos llegado’. Pero junto a él figura, al mismo nivel en los carteles y prospectos de promoción, la esperpéntica y genial obra de Don Ramón que tituló ‘Los cuernos de Don Friolera’.

La versión realizada por Luisa Hurtado, que también dirige la representación, es un acierto de principio a fin. Selma Sorhegui, Juan Manuel Pérez y César Catalina son tres actores de una compañía que están perfilando los últimos detalles de la obra a representar, el esperpento de Valle-Inclán, mientras esperan la llegada de los restantes compañeros y de la directora.

Tras dudas y vacilaciones sobre algunos detalles y sobre la situación en general, deciden ir ensayando las escenas por separado, pero en un desorden tan bien ordenado, valga el oxímoron, que acaban completando todo el espectáculo hasta la sorpresa final, que los deja desolados.

La fórmula resulta muy eficaz para resucitar de manera original una de las creaciones más celebradas del poeta, narrador y dramaturgo gallego, cuya obra es imperecedera aunque la modernidad lo tenga en cierto modo recluido, que no olvidado.

Encomiable la agilidad con que los tres actores desdoblan sus papeles y así mismo destacable la eficacia de su interpretación. Una escenografía versátil y bien concebida añade sentido a los sucesivos cuadros escénicos que se van fundiendo en la percepción del espectador.

La tristeza final de los actores supuestos, al ver suspendida repentinamente y ‘sine die’ la representación que han estado ensayando, contrasta con la satisfacción evidente de los actores reales.

Francisco Javier Aguirre

 


jueves, 2 de noviembre de 2023

LA PLAYLIST DE MAMÁ. Crónica Teatral

LA PLAYLIST DE MAMÁ. Crónica Teatral

La compañía Territorio Violeta ha sido el punto de partida de la séptima edición del ciclo Mujeres a Escena que organiza el zaragozano Teatro de las Esquinas. El título que encabeza esta crónica es más bien el subtítulo de la obra, original de Ana Graciani, porque recoge el elemento de referencia de la relación entre las protagonistas.  El título oficial, de resonancia  simbólica, es ‘A que voy yo y lo encuentro’.

Esta pieza poliédrica, donde los objetos distribuidos por el escenario juegan un papel muy significativo, sobre todo los espejos, es una propuesta original para dos actrices, Rosa Merás y Marta Bódalo, muy expresivas y bien adaptadas a sus diversos papeles, que simultanean sus sketches con la cantante Esther Fernández, apoyada a la guitarra por Juan Miguel Valero.

La temática que enmarca la acción pude resumirse de este modo: Amparo y Alba tienen relación con Ángela, madre de Alba, una anciana que está ahora en una residencia. Alba lleva años sin hablarse con ella. Amparo es quien la visita y quiere grabar una lista de canciones para  ayudar a Ángela a mantener viva su memoria.

La pieza tiene más de comedia que de drama, aunque a menudo induce a la reflexión. La temática base alude a las relaciones personales entre madres e hijas, utilizando una dinámica argumental que permite la inclusión de anécdotas y episodios breves sin perder nunca de vista la intención de la pieza, dirigida por la propia autora.

En conjunto resulta un mosaico de situaciones que reflejan la realidad actual de mujeres mayores al cargo de sus hijas y de madres jóvenes que cuidaron la infancia y adolescencia de sus hijas, incorporándose también las cuidadoras domiciliarias y las visitadoras en las residencias de ancianos.

El repertorio utilizado por Esther Fernández es la típica ‘música camp’ que determina una época y un estilo. Esas canciones  van a constituir la playlist que confortará los últimos años de Ángela, un personaje de referencia que centra la acción, aunque no aparezca en escena.

Francisco Javier Aguirre


miércoles, 1 de noviembre de 2023


EL REY QUE FUE. Crónica Teatral                      

La estructura dinámica de ‘El rey que fue’, espectáculo de creación a partir de una dramaturgia de Albert Boadella y Ramón Fontseré, que Els Joglars estrenaron el último día de octubre en el Teatro Principal de Zaragoza, plantea un proceso de meseta–valle–meseta en su trayecto argumental.

Concebida la obra en su conjunto como una parodia del actual rey emérito, hay una primera parte en la que se recurre a los elementos más criticables de la etapa ejecutiva del monarca. Ello puede suscitar cierta comicidad, acompañada de una indudable reprobación por parte de aquellas personas que censuran lo ocurrido. Es sabido que hay  diversidad de opiniones al respecto, pero los autores han enfocado la realidad desde un punto de vista satírico, y hasta grotesco.

A continuación se inicia, sin solución de continuidad, la que considero la segunda parte de la pieza, a la que denomino periodo ‘valle’, que transcurre en el mismo escenario, la cubierta del yate donde se ha desarrollado la primera, más incisiva, de mayor comicidad crítica. La acción resulta aquí reiterativa, carente de nervio, salpicada de pequeños elementos entre ridículos y satíricos  que poco o nada aportan a la sustancia de la parodia.

La tercera parte corresponde a las turbulencias marítimas, muy bien desarrolladas en el plano escénico y de evidente valor simbólico, en medio de las cuales, ya en solitario, el antiguo monarca presenta las reivindicaciones que la historia oficial le atribuye en cuanto a su gestión positiva como jefe del Estado. Incluso se ahonda en las raíces profundas de su desamparo infantil, sometido a los designios de un dictador que tenía sus propios objetivos.

La actuación de Ramón Fontseré es del alto nivel a que nos tiene acostumbrados, siendo bastante más planas las del resto del elenco. Entre los posibles finales, los autores han elegido uno triunfal, desestimando otras opciones más realistas.

Francisco Javier Aguirre