jueves, 18 de diciembre de 2025

UN MONSTRUO VIENE A VERME. Crónica teatral

 

UN MONSTRUO VIENE A VERME. Crónica teatral

La Fundación Teatro Joven, ‘LAJOVEN’, presenta durante esta semana en el Teatro Principal su producción ‘Un monstruo viene a verme’, basada en la novela de Patrick Ness, que ha versionado David R. Peralto y dirige José Luis Arellano García. Es el inicio de una larga gira que llevará la obra por media España durante el primer semestre de 2026. 

El estreno en Zaragoza, destinado a todos los públicos a partir de los 10 años, se ha programado a las 19 horas para facilitar la asistencia de la gente joven, sobre todo de los adolescentes, porque la intención de la obra es abrirles la sensibilidad y apuntalar su fortaleza para que puedan hacer frente a sus miedos y a las realidades circundantes.

La trama reúne situaciones penosas, como el bullying escolar, la familia desestructurada, las tensiones generacionales, la enfermedad y sus secuelas psicológicas, y finalmente la muerte de una persona tan significada como la madre, que el protagonista, el joven Conor, ha de afrontar con entereza.

Una escenografía que combina la simpleza con la complejidad reúne también significados simbólicos derivados de la presencia del articulado tejo medicinal que se alza amenazador en el tercer plano del escenario. Hay que resaltar el acierto de la música de Alberto Granados que subraya la emotividad subyacente a toda la obra.

La interpretación de los actores es consistente, destacando Elisa Hipólito como protagonista, así como el monstruo que obsesiona y atemoriza con sus relatos trágicos a Conor a las 00,07 de la madrugada, hora que también marcará la muerte de su madre. La pieza tiene un par de referencias al teatro musical en las voces de varios de los actores.

El día del estreno, y a pesar de adelantarse la función una hora respecto a lo habitual, no abundó el público juvenil, tal vez al tratarse de una jornada lectiva. Es de esperar que durante el fin de semana aumente la afluencia.

Francisco Javier Aguirre

jueves, 11 de diciembre de 2025

YO SOLO QUIERO IRME A FRANCIA. Crónica teatral

 

YO SOLO QUIERO IRME A FRANCIA. Crónica teatral

Hace poco más de un mes, el 5 de noviembre, actuó en el Teatro de Las Esquinas la veterana compañía murciana Alquibla Teatro 40 Actos con una obra, titulada ‘Lo más hermoso todavía’, en la que se planteaba una situación similar a la que da origen a la pieza dramática en la que la actriz María Galiana aparece en escena después de muerta. Esperanza Clares, de Alquibla, era Isabel, había fallecido recientemente y en su entorno se desarrollaban vibrantes episodios que consolidaban de ese modo la tercera entrega de la ‘Trilogía del camino’, una obra de Alba Saura Clares.

En esta ocasión, en el mismo escenario, la trama arranca de modo similar: la protagonista, Pilar, ya fallecida, se encuentra durante su velatorio en la encrucijada de que su vida vaya siendo destejida por dos nietas, Leo e Inés, que acaban de conocerse al tener que sustanciar asuntos hereditarios. Se suma a la acción la madre de ambas, Marisol, de nombre alternativo Nieves, también fallecida, por lo que la historia se desarrolla en dos niveles, el real y el virtual que, aun siendo simultáneos, no conectan entre sí por razón de su propia naturaleza.

El espectador asimila esta situación, con ribetes de farsa y ciertos guiños cómicos, sorprendido por la facilidad con que la autora y directora escénica, Elisabeth Larena, combina ambos planos de una forma coherente dentro de su irrealidad. Entre las escenas del velatorio actual, que ocupa el eje de la obra, se intercalan episodios antiguos estableciendo una escala de causa-efecto que explica el presente a partir del pasado.

La reiterada referencia a Francia es todo un símbolo de la huida, actitud vital que subyace a toda la historia, en la que las cuatro protagonistas acaban identificándose en su búsqueda de la libertad.

A destacar la extraordinaria vitalidad de María Galiana, quien a sus 90 años cumplidos exhibe una elocuente vis dramática que encaja a la perfección con el desarrollo de esta obra en la que la autora y directora, actriz también, ha rescatado su propia memoria familiar.

Francisco Javier Aguirre

 

domingo, 7 de diciembre de 2025

LA REINA DE LAS NIEVES. Crónica teatral

 

LA REINA DE LAS NIEVES. Crónica teatral

Avisa el programa cuatrimestral del Teatro Principal que ‘La reina de las nieves’ es una versión contemporánea teatral y musical del cuento original de Hans Christian Andersen. Añade que se trata de una producción para todos los públicos, la cual rescata la pureza y la ternura que posee la literatura de los cuentos al llevarlos al teatro.

Con esa intención, la de ofrecer un espectáculo para niños y adultos, la hora se ha adelantado a las 7 de la tarde, cuando lo habitual son las sesiones a las 8. Sin embargo, bien sea por las fechas vacacionales o por su perspectiva próxima, en las primeras sesiones no se ha podido reunir a un suficiente núcleo de público infantil y juvenil en las butacas del Teatro.

La versión que se está ofreciendo durante diez días, en la primera quincena de diciembre, contiene los alicientes del canto y la danza ensamblados con la peripecia teatral que desarrollan Irene Camacho, como Gelda, Nacho Zorrilla, como Kai y una exótica Reina de las nieves personificada por la taiwanesa Hichi Chiu.

A este triángulo base se unen otros personajes, como la hechicera, la corneja, la bandolera y el reno, todos ellos bajo la dirección de Triana Lorite cuya dramaturgia pretende no solo actualizar sino incluso retrotraer la obra a su origen compositivo en el sentido de que Andersen, al mismo tiempo que dramaturgo, fue un hombre aficionado a la música y hasta ejerció como cantor.  La directora ha añadido la danza como elemento aglutinador de la trama narrativa, que discurre de una forma sutil y poética para ensamblar bien con la fábula, aportando innovaciones como la forma gestual del butoh y las inflexiones del flamenco.

Cada uno de los personajes ha realizado una intensa preparación para conseguir trasladar a una modernidad compleja lo que surgió de una mente igualmente compleja, aunque en otra dimensión.

Francisco Javier Aguirre

 

lunes, 1 de diciembre de 2025

DAMAS MALDITAS. Crónica teatral

 

DAMAS MALDITAS. Crónica teatral

Tres grandes novelas y sus tres emblemáticas protagonistas han servido a Chema Cardeña para componer el drama ‘Damas malditas’, que bajo su dirección se ha ofrecido en el Teatro de la Estación durante el pasado fin de semana. ‘Madame Bovary’ terminó de publicarse por entregas en 1856, ‘Anna Karenina’ apareció en 1878, y finalmente ‘La Regenta’, cuya protagonista también era una Ana, Ana Ozores,  vio la luz en 1884. A partir de este trípode femenino, el autor ha reflexionado sobre una realidad que parece lejana, pero que se mantiene en ciertos términos, más de los que pronosticaría la evolución social durante el tiempo transcurrido. 

Tres actrices de larga trayectoria y gran solvencia, Carme Juan, Pepa Juan y Rosa López interpretan a cada una de estas figuras históricas, y al mismo tiempo se desdoblan cuando es preciso para erigirse en coro de chismorreo sobre las circunstancias anómalas que rodean a las tres mujeres. Darío Torrent ejerce de vínculo entre ellas, y sirve de contraste masculino, demostrando una gran capacidad mimética que pone un punto picante, y hasta histriónico, a esta historia dramática.

Es también el responsable del espacio sonoro que acompaña con gran eficacia los diversos episodios de la trama, utilizando la música de Emilie Autumn, perfectamente adaptada al trasunto de las historias narradas. El diseño escenográfico de Luis Crespo resulta revelador, por cuanto el trono giratorio sobre el que transcurre buena parte de la acción, quiere simbolizar los diferentes estados emocionales que se derivan del texto. 

Hay una intención de resarcimiento y reparación de estas figuras históricas que representan la lucha por la libertad personal y por una igualdad que, al cabo de siglo y medio, a pesar de los avances conseguidos, continúa siendo una asignatura pendiente en nuestra sociedad.

Francisco Javier Aguirre

lunes, 24 de noviembre de 2025

MALDITOS TACONES. Crónica teatral

 

MALDITOS TACONES. Crónica teatral

El incesto, en sus diversas formulaciones, ha sido tema recurrente de la literatura a lo largo de la historia. Un rápido repaso nos recuerda autores de todas las épocas, desde el griego Sófocles hasta el contemporáneo Mario Vargas Llosa, pasando por personalidades de gran calibre como Shakespeare, Ernesto Sábato, Vladimir Nabokov, Julio Cortázar o Gabriel García Márquez.

La pieza dramática de Ignacio Amestoy, que durante el pasado fin de semana se ha ofrecido en el Teatro de Las Esquinas en versión y bajo la dirección de Magüi Mira, está soportada por esa misma situación, que no se utiliza para justificar de entrada la entrevista entre las dos actrices a quienes interpretan Luisa Martín y Olivia Molina, sino que se revela en el tramo final de la obra. Eso favorece el suspense inicial, porque el espectador adivina que algo extraño ocurre, pero ignora de qué se trata. Finalmente son madre e hija, dos seres que arrastran su propia tragedia, intentando esclarecer las circunstancias que las llevaron a un distanciamiento inicial, que aún están a tiempo de reparar. 

El trepidante diálogo entre ambas discurre con un afán reivindicativo que va descubriendo las texturas psicológicas de cada una y proyectando tanto la demanda de una dignidad perdida como la denuncia de las estructuras sociales que condicionaron su actuación. Hay cierto hieratismo en las interpretaciones, algo que se deriva de la tensión dramática del texto. Es un enfrentamiento visceral entre dos mujeres triunfantes en la órbita social, pero que arrastran un sentimiento de fracaso en lo personal.

La puesta en escena es simple, pero impactante. La acción se desarrolla sobre un rotor que va situando a las dos actrices en posiciones contrapuestas, pero progresivamente coincidentes. La iluminación juega un papel fundamental, en mayor grado que la banda sonora.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 22 de noviembre de 2025

LAS AMARGAS LÁGRIMAS DE PETRA VON KANT. Crónica teatral

 

LAS AMARGAS LÁGRIMAS DE PETRA VON KANT. Crónica teatral

Rainer Werner Fassbinder es uno de los dramaturgos alemanes más consistentes de la segunda mitad del siglo XX. La obra que se está representando en el Teatro Principal durante estos días, se gestó en 1971 y causó un gran impacto en los ambientes culturales de la época. Lo mismo ocurrió con la versión cinematográfica dirigida por el propio autor un año después. 

La versión dramática que ahora se ofrece ha sido realizada por Rakel Camacho y en ella intervienen cinco actrices de gran solvencia encabezadas por Ana Torrent. La temática que aborda esta obra es sumamente actual. Aunque problemas como la soledad, la incomunicación, el delirio, el alcoholismo o los fracasos amorosos son eternos, en el momento presente han crecido exponencialmente en todos los estratos de la sociedad. La obra de Fassbinder ahonda en estas cuestiones, planteando una situación lacerante de la que es principal víctima la protagonista, la diseñadora Petra von Kant, epicentro de la acción dramática. Karin, su amante, sirve de contrapeso, acompañada por la madre y la hermana de la protagonista ante la mirada muda de Marlene, la criada y secretaria de Petra. 

El montaje dispone una oportuna distribución de roles, todos enfocados a analizar las relaciones humanas, los riesgos del éxito, la lacra del narcisismo y los vaivenes del amor. La escenografía de Luis Crespo impacta por sugerente y rupturista, lo mismo que el diseño del vestuario y el espacio sonoro, que llega a ser agobiante en los momentos álgidos de la trama. 

Las cinco actrices, incluidos los silencios de Marlene, realizan con sus gestos y palabras un profundo viaje al interior del alma humana. Como ha señalado Javier López Clemente, ‘el trabajo actoral es la guinda imprescindible para que todo encaje, dejando al espectador como a un entomólogo que analiza a unas criaturas situadas más allá de la verdad’.

Francisco Javier Aguirre

lunes, 17 de noviembre de 2025

EL PAÍS DEL VIENTO. Crónica teatral

 

EL PAÍS DEL VIENTO. Crónica teatral

La nostalgia de un amor juvenil llevó al Grazia Deledda, Premio Nobel de literatura en 1926, a escribir un relato autorreferencial sobre su lejana memoria. La compañía sarda Akròama ha cerrado con esta historia la Segunda Muestra Internacional de Teatro de Zaragoza, que se ha celebrado durante la pasada semana en el Teatro de la Estación. 

Mediante un sutil proceso de desdoblamiento, en el que la narradora es al mismo tiempo la protagonista de ese amor juvenil, la dramaturgia de Lelio Lecis, que también dirige la obra, va trazando con delicadas líneas envolventes una trama que une el presente con el pasado, en ese orden, mediante un lenguaje que combina la lírica con el acento dramático que subyace a la historia. El viento a que alude el título es un símbolo metafórico de la fuerza incontrolable  que agita las pasiones humanas, sometiéndolas a un destino ajeno a la propia voluntad. 

El espectáculo en italiano, con una dicción nítida por parte de los intérpretes, Lia Careddu, Roberta Pasquinucci, Stefano Cancellu, Simeone Latini y Tiziana Martuccipudo, pudo seguirse también con los textos traducidos en pantalla. Los cinco actores demostraron mucha pericia en su oficio, desempeñando papeles intercambiables de gran verosimilitud.

Especialmente impactantes fueron las canciones populares a viva voz interpretadas por la narradora, que a veces tomaba el papel de protagonista reciente de la historia antigua. El final de la obra resultó especialmente significativo, tanto por el juego escénico como por la música envolvente: el himno religioso ‘Deus ti salvet Maria’ con que culminó este drama sentimental.

Francisco Javier Aguirre

domingo, 16 de noviembre de 2025

HELEN KELLER, ¿LA MUJER MARAVILLA? Crónica teatral

 

HELEN KELLER, ¿LA MUJER MARAVILLA? Crónica teatral

La compañía gallega Chévere Teatro ha abierto un nuevo registro en la dinámica del Teatro de Las Esquinas con su producción ‘Hellen Keller, ¿la mujer maravilla?’ que se presentó en dicho escenario el sábado, día 15 de noviembre. Dirigidas por Xron, responsable también de la dramaturgia, Patricia de Lorenzo, Chusa Pérez de Vallejo y Ángela Ibáñez diseñaron de una forma impactante un espectáculo nuevo y en cierto modo alejado a la trayectoria habitual de la compañía, dedicada tradicionalmente a poner sobre las tablas episodios vinculados a la cultura gallega.

Fue Chusa Pérez de Vallejo quien hace un par de años propuso a Chévere la idea de recuperar la figura de Hellen Keller, una mujer norteamericana sordo-ciega que consiguió obtener un título universitario en 1904. Tras sucesivas investigaciones, se han ido descubriendo facetas desconocidas de su personalidad, de manera que la obra dramática no solo rehace su trayectoria, sino que la prolonga hasta el momento presente, entendiendo que su espíritu pervive en la mentalidad progresista que hoy anima a un importante sector de la sociedad.

La plasmación escénica de todos estos elementos y de las circunstancias en que se desarrollan, dio como resultado un espectáculo novedoso. Las actrices, una de ellas sordomuda y las otras dos expertas en el lenguaje de los signos, imprimieron un gran dinamismo a su actuación, que se combinó con un permanente reclamo al espectador mediante mensajes en pantalla y alusiones al esforzado trabajo de Anne Sullivan, maestra de Hellen, a través de una secuencia de la película ‘El milagro de Ana Sullivan’, dirigida por Arthur Penn en 1962.

Un animado coloquio aclaró algunos de los términos de esta sugestiva obra bilingüe, que combinó la lengua de los signos y la oral, y que ha contado con la colaboración de la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón (ASZA).

Francisco Javier Aguirre


viernes, 14 de noviembre de 2025

LA BARRACA. Crónica teatral

 

LA BARRACA. Crónica teatral

Sobre la popular novela de Blasco Ibáñez, Marta Torres ha elaborado una dramaturgia impactante en todos los órdenes. La obra que se está ofreciendo esta semana en el Teatro Principal consigue fundir épocas, aplicando nuevas formas estéticas a una trama surgida del naturalismo. 

La dirección de Magüi Mira imprime a la pieza un carácter dinámico y preciosista que resalta el dramatismo de la situación. Todos los elementos encajan dentro de una idea madre, referida a conseguir la fusión de la imagen, el gesto, la voz, la luz y la música, incorporando las expresivas coreografías de Marta Gómez que vinculan las escenas entre sí. José Manuel Guerra ha estudiado en detalle los efectos de la iluminación que resaltan los momentos más álgidos de la obra. Del mismo modo, la música de Santi Martínez imprime intenso color al drama, siendo determinante en la escena de la muerte del pequeño Pasqualet. El elenco interpretativo muestra una coherencia compacta, con una gestualidad y una vocalización llenas de sentido. Cada uno de los actores, en sus diversos papeles, encaja a la perfección con la dinámica común.

La recreación con mimbres actuales de una anécdota de finales del siglo XIX, significa que los problemas antiguos persisten, e incluso se agravan en los tiempos modernos, en alusión directa a los conflictos que hoy desatan en buena parte del mundo las migraciones. Obras de este cariz satisfacen las formulaciones estéticas más exigentes, al tiempo que inducen a la reflexión sobre situaciones concretas patentes para los ojos abiertos y los oídos despiertos. 

 ‘La barraca’ es una historia de siempre que nos habla de la eterna lucha entre la razón y la violencia, de una comunidad enferma con comportamientos salvajes. Una historia que nos habla de la identidad tan necesaria que nos da el arraigo a la tierra en la que nacemos. Esa tierra que se convierte en desierto sin su alimento principal, el agua, señala Magüi Mira resumiendo el espíritu de la obra.

Francisco Javier Aguirre

 

 

jueves, 13 de noviembre de 2025

UN LUGAR DE PARTIDA. Crónica teatral

 

UN LUGAR DE PARTIDA. Crónica teatral

La emigración es un fenómeno recurrente en la historia de la Humanidad. Ya los míticos Adán y Eva tuvieron que salir del Paraíso para buscar horizontes más reales. A lo largo del tiempo, las personas y los pueblos se han movido hacia lugares presuntamente mejores, hacia paraísos reales o imaginarios. 

En eso consiste la pieza dramática de Iria Márquez, producida por la compañía valenciana Vivirei Teatro, que la propia autora ha dirigido y representado, compartiendo protagonismo con Héctor Fuster, en el Teatro de Las Esquinas, y consolidando de este modo la tercera entrega del programa ‘Mujeres a escena’, ya en su novena edición. 

La pareja de intérpretes reproduce con una exactitud casi milimétrica la trayectoria de Ángel y María, quienes en la década de los 60 abandonaron Galicia camino de Alemania. El hombre tomó la iniciativa, y su reciente esposa aceptó la situación, hasta que comenzó a plantearse las dificultades de una vida fuera de su ambiente. Ese es el nudo gordiano de la obra.

La interpretación es minuciosa y contundente a partir de un texto que ahonda en los sentimientos compartidos, y a veces contrapuestos, de los dos protagonistas. No son necesarios demasiados recursos escenográficos para plasmar esa situación de encuentro y desencuentro por la que transitan ambos emigrantes. 

La obra plantea algunos retos e induce a una reflexión, tanto de carácter histórico como contemporáneo, dadas las circunstancias en que se desenvuelve actualmente la emigración en España y otros países, tanto desde el punto de vista económico como en cuanto a sus connotaciones sentimentales, políticas y culturales. 

El coloquio posterior sobre esta obra quedó muy enriquecido con la presencia física de los dos protagonistas reales, acompañados por uno de sus hijos, cuyas intervenciones aportaron viveza y consistencia a la historia contemplada en el escenario.

Francisco Javier Aguirre

miércoles, 12 de noviembre de 2025

LOS TRANSPARENTES. Crónica teatral

 

LOS TRANSPARENTES. Crónica teatral

El pasado martes, día 11, se inauguró en el Teatro de la Estación el ciclo de representaciones que constituyen el MIT ZG25, Muestra Internacional de Teatro, organizada por la compañía titular de la sala, Tranvía Teatro.

La primera sesión correspondió a la obra ‘Los Transparentes’, un montaje singular de la compañía lisboeta-angoleña Cegada, original de Ndalu de Almeida, que utiliza el seudónimo de Ondjaki. Bajo la dirección de Manuela Paulo, también de origen angoleño, dos actrices y dos actores autóctonos desarrollaron un espectáculo de gran calado distribuido en 21 cuadros, o capítulos, y un epílogo, todos imbuidos de un espíritu bien definido, por un lado lúdico y por el otro reivindicativo.

Son cuatro personajes que viven en el mismo edificio de Luanda y que van narrando la historia de un hombre que se vuelve transparente, a través de diferentes episodios llenos de colorido, pero al mismo tiempo de dramatismo. La obra es un retrato de la sociedad contemporánea, en la que priman las desigualdades y los abusos de poder, contrastados mediante el amor y el compañerismo que van expresando los personajes con una gran riqueza gestual y vocal.

Es sorprendente la milimétrica dicción de muchos textos compartidos simultáneamente por los intérpretes. Particularmente impactante es la danza tribal ofrecida en las postrimerías de la actuación. La música acompaña en todo momento, añadiendo densidad e intensidad al trabajo actoral. Una escenografía sobria, pero significativa, enmarca con eficacia la trama. 

El espectáculo debía haber contado con rotulación en castellano, pero la incompatibilidad de los sistemas informáticos lo impidió. No obstante, la fuerza del texto y la calidad de la interpretación compensaron esa ausencia literal.

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

BLANCO Y EN BOTELLA. Crónica teatral

 

BLANCO Y EN BOTELLA. Crónica teatral

La compañía Hello Yoly está presentando en el Teatro del Mercado su producción ‘Blanco y en botella’. Bajo la dirección de Ana García, Yolanda Blanco se desenvuelve en el escenario adoptando diferentes roles: una madre, una amante, una hermana, una amiga y hasta una actriz, como quien desea rizar dentro del rizo. 

El título del monólogo pudiera sugerir la interpretación popular que deriva en leche, pero en realidad obedece al significado prístino del dicho: lo nítido, lo evidente, lo claro. Y por supuesto, no deja de reclamar la atención sobre el apellido de Yolanda.

Las sucesivas superestructuras personales en las que se introduce la actriz, dan voz, gesto y movimiento a esa panoplia de estereotipos femeninos que conforman un panorama de amplio espectro y larga proyección, un retrato de la modernidad a partir de un enfoque que combina la reflexión con la chanza. 

La obra va de menos a más, con un inicio en cierto modo dubitativo al tratarse del estreno del monólogo, en el que la actriz rompe pronto la cuarta pared para vincularse con el público, apoyada de forma constante por el acompañamiento musical de Víctor Palacín a la guitarra y al violín.

Vistosa la exposición de ‘modelitos’, diseñados por Raquel Poblador y Hello Yoly, que adornan de principio el escenario, con los que Yolanda Blanco va vistiendo a los sucesivos personajes de su, unas  veces precipitada y otras veces sosegada, actuación.

Confiesa la protagonista que su creación está gestada con mucho amor y mucho humor, dos soportes escénicos que pronto se hacen evidentes, consiguiendo la aceptación y el aplauso de los espectadores.

Francisco Javier Aguirre

jueves, 6 de noviembre de 2025

LO MÁS HERMOSO TODAVÍA. Crónica teatral

 

LO MÁS HERMOSO TODAVÍA. Crónica teatral

Palabras mayores requiere este breve comentario sobre LO MÁS HERMOSO TODAVÍA, tercera parte de la ‘Trilogía del camino’, que la compañía murciana Alquibla Teatro 40 Actos ha ofrecido el pasado miércoles, día 5, en el Teatro de Las Esquinas, dentro del ciclo ‘Mujeres a escena’.

Tras ‘Mi cuerpo será camino’ (2021) y ‘No me falte el aire’ (2023), las dos primeras partes de la Trilogía que también pudieron disfrutarse en el mismo escenario dentro del mencionado ciclo, esta última cima escénica consolida una cordillera de mucha altura, cuyo ascenso proporciona una visión en profundidad de la existencia humana. 

Alba Saura-Clares, dramaturga de primer orden y autora de las tres obras, estuvo presente en la representación y en el coloquio posterior, donde se pudieron aquilatar las excelencias de esta producción que alcanza cotas de excelencia difícilmente alcanzables. 

Bajo la dirección de Antonio Saura, padre de la dramaturga, y con el protagonismo impactante de Esperanza Clares, su madre, va discurriendo la trama de esta obra mayor que puede contemplarse como un amplio caleidoscopio que enlaza los tres elementos fundamentales sobre los que se basa: la vejez, la memoria y el olvido. 

En una sabia alternancia de episodios familiares y sucesos relevantes a escala mundial de los últimos 60 años, acompañados y resaltados por la pericia videográfica de Joaquín Clares, Isabel, la fotógrafa protagonista que ha llegado al final de su vida, hace girar en torno suyo al marido, los hijos, una nieta, el cuidador, un antiguo compañero de trabajo, una jefa de redacción, un director de un periódico... elaborando un mosaico sugestivo en el que se muestran los avatares de una vida dedicada a captar la realidad a través de una cámara, al tiempo que a combatir cierto machismo laboral imperante en nuestra sociedad. 

El elenco es básicamente el mismo que interpretó las dos anteriores entregas de la Trilogía, todo él de extraordinario nivel, destacando por veteranía Julio Navarro en su papel de marido de la protagonista, que, como los demás actores, se desdobla en un sinfín de personajes, consolidando entre todos una obra de enorme profundidad, a la que contribuye también de forma notable la música de Álvaro Imperial.

                   Francisco Javier Aguirre

sábado, 1 de noviembre de 2025

DON JUAN EN LOS INFIERNOS. Crónica teatral

 

DON JUAN EN LOS INFIERNOS. Crónica teatral

En unas fechas tan significadas como las que conmemoran a los fieles difuntos, tradición cristiana, y las que celebran el Halloween, tradición pagana, la compañía Teatro Che y Moche, bajo la dirección de Marian Pueo, ha puesto sobre las tablas del Teatro Principal la versión escénica de la película que con ese título realizó en 1991 el cineasta Gonzalo Suárez. 

Para el espectáculo ofrecido en el cruce de los meses de octubre y noviembre, Joaquín Murillo, director de la compañía, ha elaborado una dramaturgia en la que asume un doble papel, el del mítico aventurero Don Juan y el del rey Felipe II. En ambas figuraciones, Murillo deja constancia de su calidad interpretativa, avalada por sus cuarenta años de dedicación al teatro. 

El diseño escenográfico realizado por Óscar San Martín gira en torno a una alcoba multiusos, puesto que sirve para enmarcar las aventuras amorosas del protagonista así como para las escenas veladas en las que agoniza el monarca. El espacio escénico, de estructura variable y sugerente, con proyecciones visuales para cada coyuntura, aporta a esta versión la versatilidad de ambientes que exige la trama. 

Gemma Cruz y Saúl Blasco, que ocupan los otros dos vértices del triángulo interpretativo, afrontan una tarea camaleónica al desdoblar sus actuaciones para representar a la decena de personajes que completan el variopinto universo en que se desenvuelve el inquieto protagonista del drama. Quizá se deba a fallos de la amplificación electrónica, pero en algunos pasajes de la obra no se percibe la voz de Blasco con la suficiente nitidez, que sin duda mejoraría con una articulación más definida.

El espacio sonoro que envuelve los sucesivos episodios de la obra cumple de manera notable con su función.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 25 de octubre de 2025

ICONOS, O LA EXPLORACIÓN DEL DESTINO. Crónica teatral

 

ICONOS, O LA EXPLORACIÓN DEL DESTINO. Crónica teatral

Cada una de las actuaciones de Rafael Álvarez, ‘el Brujo’, ofrece la novedad de una contradicción en positivo: siempre son iguales, pero al mismo tiempo distintas. Iguales porque el actor mantiene su tono lingüístico y su estrategia escénica, pero distintas debido a que en cada una de ellas puede observarse que él ha crecido en profundidad, y al mismo tiempo despierta la misma sensación entre quienes lo escuchan. 

En el espectáculo que está ofreciendo el Brujo en el Teatro de las Esquinas este fin de semana, puede comprobarse lo dicho. Los espectadores sabemos de lo que está hablando, pero al mismo tiempo descubrimos sorprendentes perfiles, tanto en el desarrollo escénico  como en nuestra percepción del mismo.

El monólogo titulado ‘Iconos, o la exploración del destino’ gira en torno a la tradición oral de los relatos mitológicos, vinculados en buena medida al mundo oriental, básicamente el hindú, que sustentan personalidades claves en la tragedia griega, como Medea, Edipo, Antígona y Hécuba. A partir de sus respectivas trayectorias histórico-mitológicas, el Brujo reflexiona sobre dos conceptos fundamentales: el destino y el silencio.

Con la colaboración impecable de Javier Alejano, resaltando y subrayando con sus instrumentos algunos términos claves en el discurso del actor, avanza el proceso dramático entrelazado con caricaturas varias sobre la actualidad político-social. En el monólogo participativo (una espectadora llamada Lourdes y un estudiante de arte dramático llamado Álvaro) se ven integrados potencialmente los espectadores que, una vez asimilado el valor del silencio como elemento integrador de cualquier proyecto vital, prorrumpen, puestos en pie, en un prolongado y vibrante aplauso.

Excelente propuesta escénica que combina de forma magistral la risa hasta la carcajada, con el estímulo de la reflexión, tan urgente en muchos aspectos de la vida personal y de la actual trayectoria colectiva.

Francisco Javier Aguirre 

viernes, 24 de octubre de 2025

LA SOMBRERERÍA DE QUITA Y PON. Crónica teatral

 

LA SOMBRERERÍA DE QUITA Y PON. Crónica teatral

Hay una enorme dosis de conocimiento y ternura en la obra de Raúl Herrero, que durante este fin de semana se está ofreciendo en el zaragozano Teatro del Mercado. Bajo la dirección de Joaquín García, sus hijos Silvia y Alejandro realizan un prodigioso ejercicio escénico, de inspiración circense, combinando lo cómico con lo simbólico en una interpretación que muy pronto se convierte en entrañable.

Los dos hermanos, propietarios de la sombrerería de Quita y Pon, diminutivos familiares de Poncio y Quiteria, engalanan con sus voces, sus gestos y sus juegos el espacio escénico creado por Óscar San Martín, y enriquecido con una meticulosa escenografía de Manolo Pellicer. 

Hay una actividad frenética, definida por los encuentros y desencuentros de la pareja protagonista, que no da respiro al espectador, envuelto por la sucesión de giros verbales, recursos malabares, canciones de época y nostalgias que los dos hermanos escenifican de forma admirable retornando a sus juegos de infancia. En ese pasaje, la obra rompe la cuarta pared e invita a participar a los asistentes en la resolución de las adivinanzas con las que los dos niños se retan. Este episodio constituye una de las cumbres de la comedia, un momento donde el juguete cómico adquiere inusitada intensidad, un tracto escénico en el que el rol femenino consolida su predominio gradual sobre el masculino. 

La banda sonora, a cargo de Jonathan Carrillo, aglutina los diversos componentes de la obra y respalda con eficacia, tanto la interpretación de los actores como la participación de los principales objetos esenciales y presenciales -la colección de sombreros-, que añaden un sentido genuino a todo el espectáculo.

                    Francisco Javier Aguirre

sábado, 4 de octubre de 2025

REMÁTAME OTRA VEZ. Crónica teatral

 

REMÁTAME OTRA VEZ. Crónica teatral

Un individuo de la presunta alta sociedad va a invitar a otras tres personas de su élite con las que tiene lejanos y a veces conflictivos contactos. Son dos mujeres y un hombre. Una de ellas fue su esposa, y la otra, una soprano en decadencia, es su amante. Para completar el cuarteto, aparece de forma continua en el escenario un criado cuasi eterno, porque lleva aproximadamente cuatro décadas al servicio del prócer. 

Dejando a un lado al omnipresente mayordomo, valga el oxímoron, los cuatro protagonistas de esta dramedia se odian en secreto mutuamente por diferentes razones. El mundo de las apariencias frente al pozo de las discordias. Aprovechando una de las tormentas nocturnas que deja sin luz a la mansión, uno de los presentes asesina al propietario. Aquí empieza la auténtica montaña rusa entre los cuatro personajes restantes, tratando de descubrir al autor del crimen.

Esta producción de la compañía Natari, protagonizada por Jesús Cabrero, Ángel Ruiz, Belinda Washington, Juanjo Cucalón y Roser Pujol, dirigida or Alberto Papa-Fragomén, que se está ofreciendo durante todas las fiestas del Pilar en el Teatro de Las Esquinas, es un carrusel de sorpresas, de delirios cómicos y de juegos del lenguaje que puede complacer a todo aquel que encuentre en el teatro una plasmación de la visceralidad humana, propicia tanto a la chanza como a la trampa, tanto al chascarrillo como a los juegos verbales.

La trama es sumamente ingeniosa, aunque existe un riesgo: perderse algunos de los festivos gags lingüísticos porque las risas precedentes los difuminen. Como anticipó uno de los protagonistas en la presentación de la obra, “cuando salen los espectadores después de verla, dicen que durante la misma se olvidan de los problemas, se lo pasan bien y lo único que existe es esta función, en la que cualquier cosa que parezca coherente puede no serlo”.

Francisco Javier Aguirre

lunes, 29 de septiembre de 2025

LOS PILARES DE LA TIERRA. Crónica teatral

 

LOS PILARES DE LA TIERRA. Crónica teatral

En las vísperas de los Pilares zaragozanos, el Teatro Principal  está ofreciendo más de treinta funciones de esta extraordinaria adaptación a formato musical de la renombrada novela de Ken Follet ‘Los pilares de la Tierra’, publicada hace más de treinta y cinco años. El hecho de que se trate de una producción netamente española realza su mérito, porque el resultado es sorprendente en casi todos los aspectos, desde el libreto de Félix Amador hasta la música de Iván Macías, todo eso bajo el control del productor ejecutivo Darío Regattieri, ducho en el oficio.

La plasmación de los ambientes medievales en los que se desarrolla la acción, tanto desde la perspectiva eclesiástica como de la profana, es un acierto permanente y perdurable, porque a lo largo del trayecto escénico no existen momentos bajos ni episodios que revelen escasez de inspiración o falta de medios para plasmar esta compleja y apasionante historia, donde quedan retratadas las clases dirigentes en una sociedad estratificada, así como el pueblo llano, que en este espectáculo juega también un papel destacado. 

La utilización de los recursos técnicos en cuanto a iluminación y proyección de los elementos visuales para la creación de ambientes está muy conseguida. Hay cierta reiteración en la tesitura de las voces y en las desinencias utilizadas por muchos de los actores-cantantes, aunque pueden destacarse algunos episodios de gran originalidad a este respecto. La visualización del espectáculo no sustituye a la degustación lectora de la obra, pero de algún modo contribuye a darle cuerpo, color e imagen, aunque se haya reducido el formato físico original por razón del espacio escénico.

Interpretaciones bien sabidas, lo mismo que la dinámica actoral, por largamente ensayadas durante los meses de programación en Madrid, tras su estreno en noviembre de 2024, más su reciente paso por Bilbao, antes de regresar a la capital el próximo mes de noviembre para desarrollar allí su segunda Temporada.

 Francisco Javier Aguirre

viernes, 26 de septiembre de 2025

MAGIA. UNA COMEDIA FANTÁSTICA. Crónica teatral

 

MAGIA. UNA COMEDIA FANTÁSTICA. Crónica teatral

Chesterton es un polifacético escritor inglés, nacido en la segunda mitad del siglo XIX, que se desenvolvió con soltura en todos los géneros literarios, sobre todo en el narrativo. También se asomó al teatro, aunque solo en tres ocasiones, la primera de ellas por instigación de George Bernard Shaw que le indujo a escribir ‘Magic’, a partir de un relato que luego se extravió.

Se trata de una obra de amplio espectro en la que se mezclan la comedia, la fantasía, la sociología, la superstición, el misterio y un lejano aroma de religiosidad, habida cuenta de las oscilaciones confesionales del autor. 

Con el título de ‘Magia. Una comedia fantástica’ la ha ofrecido el Teatro de Las Esquinas, en versión de la compañía Hemisphere Teatre. Nunca había sido representada en España, lo que llama la atención por ser su autor tan conocido y valorado.

La pieza tiene un arranque misterioso que deriva hacia una situación trivial, por una parte, y un ambiente especulativo, abstracto y paradójico, por otra. Allí se enredan los dogmas y las dudas, la esencia y la apariencia, lo real y lo extraordinario, de modo que la trama se aleja de la linealidad y entra en espiral, con todas las asimetrías de un discurso que crece en torno a sí mismo. Su desarrollo está lleno de simbolismo, con personajes que representan a la ciencia, la religión, la fantasía, el amor y la política.

Emilio Ruiz Barrachina ha recuperado esta obra y asumido su dirección, intentando actualizarla de manera un tanto confusa. Sobre un hipotético fondo de crítica social, aparecen referencias a la política, la ciencia, la religión y las supersticiones, en un contexto de alta burguesía sorprendido por la aparición de un supuesto mago que pone sobre el tapete la incoherencia de la vida moderna.

Las actuaciones de los actores masculinos son suficientes, llamando la atención la presencia intermitente de la protagonista femenina, cuyo papel no acaba de  definirse.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 6 de septiembre de 2025

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS. Crónica teatral

 

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS. Crónica teatral

El que la obra más celebrada de Agatha Christie, ‘Asesinato en el Orient  Express’, haya sido llevada al cine en cuatro ocasiones y versionada para el escenario en varias más, es un indicativo del índice de popularidad que ha alcanzado esta historia detectivesca. 

La versión que se está ofreciendo en el Teatro Principal, realizada por Ken Ludwig, con traducción de Alicia Serrat y dirección de José Saiz, reúne a una decena larga de actores de acreditada trayectoria, presididos por Juanjo Artero, que desempeña el papel principal, correspondiente al famoso detective belga Hércules Poirot, protagonista de gran parte de las obras de la escritora inglesa. 

Aunque la trama sea muy conocida al cabo de casi un siglo de haberse publicado la novela, su traslado al escenario reviste ciertas dificultades que en esta producción han sido bien resueltas. 

La primera es la versatilidad de un decorado que consigue añadir verosimilitud a la historia narrada. Sorprenden la rapidez y la precisión con la que el andén inicial con el vagón al fondo, se transforma en el lujoso interior que alberga a los pasajeros, el cual a su vez aparecerá distribuido en los compartimentos en los que se desarrollan las diferentes escenas de la obra. 

El vestuario y la caracterización de los personajes está muy bien logrado, en algunos casos con una carga simbólica alusiva a su papel en la historia narrada.

Un elemento escenográfico importante es la pantalla que acompaña al desarrollo de la acción, reflejando los distintos lugares por los que atraviesa el convoy y los accidentes climatológicos concomitantes. También el espacio sonoro y la iluminación contribuyen a la brillantez escénica de la obra.

El ritmo inicial está bien conseguido, aunque se ralentiza al final. La actuación del elenco el sobresaliente y el papel del protagonista, además de estar perfectamente caracterizado, destaca tanto por sus movimientos como por su gestualidad. Tal vez su última reflexión moralizante desajuste el resultado final.

Francisco Javier Aguirre

 

lunes, 21 de julio de 2025

LAS FIESTAS. Crónica teatral

LAS FIESTAS. Crónica teatral

Con un título tan adecuado a esta época del año, el Teatro de Las Esquinas ha cerrado su temporada de espectáculos.

‘Las fiestas’ es un juego cómico, creado e interpretado por la compañía Vengavamos Boys, que discurre en un mundo rural trufado de referencias a otros mundos, alguno de ellos tan imaginativo como el extraterrestre.

Uno de estos habitantes exóticos se presenta por casualidad en el momento y lugar en que tres jóvenes de Canillo de Abajo preparan su participación en los concursos del pueblo con ocasión de las fiestas patronales, naturalmente en verano. Marta Hernando, el aragonés Carlos Cábalas, Gonzalo Hermoso y Juana Uríszar, dirigidos por Dani Jaén, desempeñan con soltura sus papeles, en una parte guiados por la comicidad pero, en la otra, atentos a las realidades sociales del momento.

Son gente joven que afronta su futuro con cierta inseguridad y que se enfrenta a la aceptación del diferente, lo cual es todo un símbolo dadas las circunstancias habituales en nuestro día a día. Siendo un argumento de tanta actualidad, sorprende el rótulo que señala de alguna forma el año de la acción, 2007, como si los enfoques de entonces fueran a día de hoy de máxima actualidad. 

La comedia se desarrolla con agilidad, aunque existen momentos en que decrece el ritmo, induciendo a la reflexión sobre los diversos asuntos que se plantean. El mundo rural, la amistad, la inminencia de la edad adulta, el sentido de las fiestas populares, el miedo al futuro y la aceptación de lo inesperado son los ejes sobre los que gira toda la trama. 

Muy lograda la actuación del extraterrestre, interpretado por Gonzalo Hermoso, bautizado en Canillo de Abajo como M.A.N., tanto en gestualidad y vocalización como en la progresiva adaptación y aceptación del recién llegado a un mundo para él extraño del que, curiosamente, una de las jóvenes rurales intentará huir para ocupar su puesto en ‘Canillo de Arriba’.

Francisco Javier Aguirre

lunes, 7 de julio de 2025

 

39 ESCALONES. Crónica teatral

Hace 90 años que Alfred Hitchcock dirigió la película del mismo título con un guión extraído de la novela de John Buchan. Desde entonces, la intriga que genera la trama ha dado lugar a sucesivas versiones escénicas del argumento que protagoniza Richard Hannay, un presunto asesino que va a ser perseguido a lo largo y a lo ancho de la Gran Bretaña.

La introducción del espectáculo por dos vendedores de chucherías, desfilando por el pasillo central del Teatro Principal hasta alcanzar el escenario, es toda una declaración de intenciones. Va a tratarse de una comedia exótica en la que se combinan lo grotesco, la farsa, el nonsense, el surrealismo y el oportunismo simbólico o localista. Hay que asumir este planteamiento para entender el desarrollo de la trama.

La persecución del protagonista, a partir del apartamento donde se ha refugiado con una señorita, fugados ambos del local en el que se ha producido el delito, da opción a tres de los intérpretes –todos salvo el joven Richard– a metamorfosear sus personalidades para dar vida a los numerosos sujetos, de uno y otro sexo, que dan cuerpo a la trama. 

Se suceden escenas dominadas por el caos, la parodia, la contradicción y las alusiones desenfrenadas, creando un ambiente próximo al desatino controlado del que han hecho bandera algunos movimientos esotéricos. Pero en ‘69 escalones’ no hay ninguna búsqueda del sentido profundo de la existencia, sino una intención de divertir que no trasciende el momento ni pretende otros resultados.

Ese propósito se cumple con eficacia, como demuestran las continuas carcajadas de gran parte de los asistentes. Hay alusiones territoriales oportunamente dosificadas, como las relativas al jamón de Teruel, a la plaza del Pilar o a determinados municipios aragoneses. 

Uno de los elementos más consistentes es la banda sonora, que recurre a pasajes sinfónicos propios de obras dramáticas, lo cual no deja de ser una paradoja porque la trama, incluso en sus momentos más tensos, se sustenta en una ambivalencia  tragicómica de gran efecto.

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 4 de julio de 2025

EL MANUSCRITO DE INDIAS. Crónica teatral

 

EL MANUSCRITO DE INDIAS. Crónica teatral

 

Recurrir a la auto ficción es una fórmula frecuente en la narrativa contemporánea. Aplicada al arte escénico, puede resultar apasionante. Eso consigue Antonio Velasco, de la compañía salmantina Teatro de Poniente, en la última obra del ciclo Delicias Clásicas que ha estado ofreciendo a lo largo de cuatro sesiones, entre finales de junio y principios de julio, el zaragozano Teatro de Las Esquinas.

El espectáculo auto dirigido por el actor y por Raúl Escudero nos lleva a comienzos del siglo XVI en la España volcada hacia el recién descubierto Nuevo Mundo, al que acuden un tropel de individuos de toda laya y condición intentando hacer fortuna, desde los frailes evangelizadores hasta los desheredados que tratan de participar en el convite que sueñan, pero que han de empeñarse también en inesperadas aventuras, más los combates con los nativos americanos. 

De todo hay en ‘El manuscrito de Indias’, un texto jugoso escrito por el propio intérprete, en el que intenta acercar al mundo contemporáneo las sensaciones y las emociones que vivieron aquellos esforzados pioneros de la colonización de los territorios ultramarinos recién descubiertos.

El proceso narrativo es preciso y muy sugerente, con un recorrido que se inicia desde el final de la vida del protagonista para concluir del mismo modo. En medio, bien engarzados, infinidad de sucesos, situaciones y aventuras trabajadas escénicamente con mucho vigor y gran ingenio.

Del mismo modo, sorprende la precisa y preciosa dramaturgia de la obra, destacando la capacidad mimética de Velasco, que conjuga armoniosamente con una iluminación y un soporte sonoro de gran efecto. 

El acostumbrado coloquio posterior a la obra, con el actor y la productora Iratxe Jiménez, fue muy ameno y esclarecedor.

Francisco Javier Aguirre

domingo, 29 de junio de 2025

EL LAZARILLO DE TORMES. Crónica Teatral

 

EL LAZARILLO DE TORMES. Crónica Teatral

 

El Teatro de Las Esquinas ha presentado en dos días consecutivos un espectáculo que reúne tres elementos relevantes: la historia clásica de Lazarillo de Tormes, la versión modernizada que elaboró Fernando Fernán Gómez y la adaptación a su propio estilo que propone Rafael Álvarez ‘el Brujo’, recurriendo a una de sus actuaciones emblemáticas durante los tres últimos decenios.

La fusión de esos tres elementos sustanciales da como resultado una pieza incisiva desde el punto de vista conceptual y explosiva desde el literario. La herencia de Fernán Gómez denostando las diferencias sociales, se vincula con la filosofía humanista del intérprete que propone como vía de solución de los problemas que acosan a nuestra civilización el recurso humanista al yoga y a la meditación, que es en definitiva una apuesta por la elevación de la conciencia individual y social frente a la perceptible y progresiva anulación de la misma que se deriva del progreso tecnológico mal asimilado. 

En esa línea concluyó una vez más la actuación de ‘el Brujo’, en la segunda de las sesiones ofrecidas el pasado fin de semana, la del sábado día 28, tras haber completado su periplo temático en torno al Lazarillo y sus amos, encajando también en su discurso escénico la interrupción derivada de una lipotimia sufrida por una espectadora, lo cual dio ocasión al actor para involucrar, tanto a la señora como a los dos médicos de familia que la atendieron, en el desarrollo del espectáculo. 

Los juegos lingüísticos y las referencias a la actualidad política y académica, tan frecuentes en su dinámica interpretativa, ilustraron también una actuación brillante en la que quizá pudo observarse un cierto síndrome de fatiga vital en el prestigioso actor.

Francisco Javier Aguirre

sábado, 14 de junio de 2025

LA MÚSICA. Crónica Teatral

 

LA MÚSICA. Crónica Teatral

Hace cincuenta años, Stanley Kubrick utilizó como leitmotiv para su película ‘Barry Lyndon’ el segundo movimiento, Andante con moto, del ‘Trío n° 2, Op. 100’, de Franz Schubert. Con esta misma melodía se abre el telón de ‘La Música’, de Marguerite Duras que, en versión  y bajo la dirección de Magüi Mira, se está representando estos días en el Teatro Principal de Zaragoza. Impactante inicio sonoro que anticipa el tono lúgubre y el ambiente tenso en el que se va a desarrollar la trama de la pieza dramática interpretada por Ana Duato y Darío Grandinetti.

Esta pareja de divorciados se encuentran en un hotel al cabo del tiempo para concretar los últimos detalles de su separación. En palabras de la autora, “La Música es un constante reescribir la imposible partitura del amor”. La acción transcurre en una noche desquiciada, pero de forma paradójica, porque los interesados comprueban que les unen más proximidades que distancias tienen, aunque las segundas parecen irreversibles. Por momentos intentan reconstruir un pasado que rememoran caótico y desgarrador, pero ya en su madurez comprenden que va a resultar difícil, si no imposible. 

Hablan y hablan, se acercan y se distancian, se abrazan y se repelen, se acarician y se martirizan con recuerdos lacerantes, jugando con las posturas y midiendo las distancias, utilizando la iluminación escénica para situarse a la luz o en la penumbra, todo un simbolismo de su alterado estado anímico.

La interpretación de ambos actores es muy convincente, acertando a reflejar lo patético de la situación con gestos e inflexiones de voz quebrada que descubren unos intentos de aproximación condenados probablemente al fracaso. Como dice la copla popular, atribuida a Antonio Machado: “Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo porque me matas, sin ti porque me muero”.

Francisco Javier Aguirre


miércoles, 11 de junio de 2025

MUJERCITAS. Crónica Teatral

 

MUJERCITAS. Crónica Teatral

Las historias basadas en un hecho real son tan antiguas como la  humanidad. En los tiempos modernos se anuncia esta circunstancia como garantía de verosimilitud de lo que va a contarse. Son las llamadas ‘realidades’, aunque el término más frecuente y usado esté en inglés. 

Louisa May Alcott decidió en 1868 reunir en un libro las historias de su propia familia, en Concord (Massachusetts),  y de ahí nació ‘Mujercitas’. Meg, Jo, Bett y Amy  son las cuatro hermanas de la familia March sobre las que gravita la historia. La autora se volcó en la auto ficción convirtiéndose en personaje ella misma. 

De este modo, en la adaptación realizada por Blanca Resano para que la obra sirva como ejercicio de final de curso para los alumnos de tercero en la Escuela Municipal de Teatro, son dos las actrices que asumen el papel, una actuando y la otra narrando. Esa duplicidad permite reforzar el mensaje de feminismo incipiente que transmite la novela, ampliamente difundida como libro, y vertida tanto al cine como al teatro en numerosas ocasiones. 

Las ocho actrices y los tres actores dirigidos por Blanca Resano, responsable también del espacio sonoro, interpretan con notable equilibrio los diferentes episodios de la obra, algunos de los cuales se desarrollan fuera del enclave original de Nueva Inglaterra. Llama la atención la escena del paseo en coche de caballos por París, con un ritmo marcado gráficamente por los movimientos de espaldas del cochero en el pescante, al compás de los trotones. 

Los mensajes son claros y encajan como advertencia en medio de la compleja situación actual. Hay que promocionar la sencillez, la solidaridad, los valores familiares, la presencia de la mujer en la vida pública... detestando al mismo tiempo las situaciones bélicas cuyos rumores alteran hoy día nuestra paz interior y nuestra convivencia.

Francisco Javier Aguirre


viernes, 6 de junio de 2025

CAMINO A LA MECA. CRÓNICA TEATRAL

 

CAMINO A LA MECA. CRÓNICA TEATRAL

La soledad es una circunstancia concomitante de la creatividad artística. El pintor, el escultor, el escritor, el actor y el músico trabajan en soledad, aunque en algunos casos, como en los dos últimos, su trabajo pueda mostrarse de forma colectiva. Pero el ejercicio creativo siempre se realiza en privado, de modo que es importante aprender a gestionar la soledad.

En este trance se halla Helen, a quien interpreta Lola Herrera en la obra ‘Camino a La Meca’, de Athol Fugad, en versión de Claudio Tolcachir, que se está representando estos días en el Teatro Principal de Zaragoza. Excéntrica, solitaria y muy creativa,  Helen se ha apartado del mundo para entregarse a su arte, un camino que la sociedad no comprende y que muchos consideran una prueba de locura.

La escultora ha envejecido y apenas tiene otra amistad que la de Elsa, una joven profesora a quien interpreta Natalia Dicenta. Tras años de ausencia, vuelve Elsa para compartir con la anciana su última trayectoria, en la que se han cruzado las gestiones de la clerecía para que ingrese en una residencia. La personificación de Marius, el pastor anglicano que está desarrollando los trámites, corre a cargo de Carlos Olalla. 

Claudio Tolcachir dirige el drama, que se desarrolla en una escenografía simple pero sugestiva, realizada por Alessio Meloni. Es la casa un tanto exótica de Helen, que parpadea entre la luz y las sombras y ha provocado un incendio por su negativa a usar la electricidad. Dentro de sus fijaciones, además de mantener su independencia frente a las supuestamente benéficas propuestas clericales, está la de programar un objetivo vital que tiene un gesto preciso y un nombre enigmático: camino a La Meca. 

La elección de Lola Herrera para protagonizar la obra es un acierto de Tolcachir, porque la veterana actriz da sobradamente un perfil que cumple los requisitos del personaje real, la señora Helen Martins, que se rebeló contra todas las imposiciones procedentes de diversos estamentos en su época. Interpretación excelente la de esta mujer de 89 años, bien secundada por Dicenta y Olalla.

Francisco Javier Aguirre

 

miércoles, 28 de mayo de 2025

METRÓPOLIS. Crónica Teatral

 

METRÓPOLIS. Crónica Teatral

Falta escasamente un año para que se cumpla el plazo que la escritora alemana Thea von Harbou estableció para la catarsis social en su novela ‘Metrópolis’, prediciendo el futuro catastrófico de la sociedad industrial. Al año siguiente de un siglo antes, en 1927, su marido, el cineasta Fritz Lang, convirtió aquella distopía literaria en una realidad fílmica del mismo título, que pasa por ser uno de los logros más importantes del cine mudo. 

Con estas premisas históricas, Joaquín Murillo, director de la compañía Teatro Che y Moche, ha reestrenado el espectáculo basado en el argumento literario que fue ideado hace quince años y ahora, con importantes aportaciones, entre ellas una banda sonora impactante y a veces terrorífica, ha vuelto a la escena el martes, día 27, en el Teatro de Las Esquinas. 

El argumento de ‘Metrópolis’, bien conocido por los amantes del cine clásico, muestra una gigantesca ciudad del siglo XXI dominada por una oligocracia que ha esclavizado al resto de la población, ocupada de la producción industrial en condiciones inhumanas. El inesperado romance de una de las trabajadoras con el hijo del dueño de la empresa, alivia la situación hasta conseguir un cambio de actitud en el patrón.

Joaquín Murillo ha realizado una versión hercúlea de la trama, tanto por el diseño escénico como por la actuación del elenco, pero también por la partitura de Víctor Rebullida que por sí misma constituye una de las obras de música contemporánea más sorprendentes en nuestro ámbito, muy adecuada al desarrollo de la acción. 

La pantalla de fina gasa en el proscenio permite seguir la línea argumental de la obra, consiguiendo ensamblar el arte cinematográfico con el musical, el interpretativo y la danza. El resultado es espectacular, al contar también con una luminotecnia que matiza  la oscuridad ambiente.

La veintena de participantes en ‘Metrópolis’, los actores, los danzantes, la coreografía de Elia Lozano, el compositor, el director y el equipo técnico han logrado un hito que puede marcar época en la trayectoria del Teatro de Las Esquinas.

Francisco Javier Aguirre



sábado, 24 de mayo de 2025

RAMÓN ACÍN. Crónica Teatral

 

RAMÓN ACÍN. Crónica Teatral

Resumir en poco más de una hora toda la peripecia vital y artística de una personalidad tan rica y compleja como la de Ramón Acín  Aquilué es todo un reto. Un reto que desembocó en una proeza a cargo de Alfonso Palomares quien, el viernes 23 de mayo, admiró al público con su actuación, largamente premiada con aplausos intensos y una puesta en pie colectiva en el Teatro de las Esquinas. 

El guión, elaborado por el mismo intérprete y Javier Trillo, va desgranando sucesivos episodios de la trayectoria profesional y política de este mártir de la libertad, de este enamorado del amor y de la familia, de este revitalizador del arte, de este héroe cuyo progresivo conocimiento y reconocimiento lo ha situado en la cumbre de las personas coherentes, de los luchadores por los derechos humanos sin agresividad, embalsamando su vida con el amor y el humor. 

La versatilidad interpretativa de Alfonso Palomares compuso un auténtico mosaico de situaciones vitales que dotaron a la obra de profundidad y sentido. Sin forzar las transiciones, fue al mismo tiempo el narrador y el narrado, se convirtió cuando fue necesario en Concha Monrás, la esposa de  Ramón, convirtiendo en un piano la escueta mesa del escenario que contenía al mismo tiempo una radio rústica, una caja de música, una jarra de agua y un vaso que, en su función de símbolo, se iba llenando poco a poco hasta rebosar y derramarse por el suelo, como una vida que se supera a sí misma. 

Las sábanas del tendedero doméstico resultaron vitalizadas por las proyecciones y consignas que las convirtieron en pantallas para difundir imágenes, emociones y mensajes.

El juego espacio-temporal con la premonición de la muerte, al inicio, y la ejecución final en la que hubieron de participar cuatro espectadores, fueron los episodios álgidos de una obra enriquecida por la banda sonora de David Angulo y por la imagen emblemática de la pajarita que ha servido de reclamo para singularizar la obra literaria y artística  de un personaje cuya memoria es imperecedera. 

Francisco Javier Aguirre

 

viernes, 23 de mayo de 2025

LUCÍA EL SOL SOBRE TROYA. Crónica Teatral

 

LUCÍA EL SOL SOBRE TROYA. Crónica Teatral

Las narraciones épicas, las tragedias y las comedias de la literatura griega clásica han dado origen a multitud de versiones en todos los géneros artísticos. La historia del teatro y de la música de los siglos sucesivos ha estado trufada por estos personajes. Como botón de muestra, enfocando solo el mundo musical, podemos citar que el personaje de Antígona ha sido tratado por figuras tan eminentes como Franz Schubert, Carl Orff  y Arthur Honegger, el primero en su lieder Op.6,  y los dos últimos en sendas óperas del siglo XX, la de Honegger con libreto de Jean Cocteau.

La compañía Tranvía Teatro, que dirige Cristina Yáñez, está ofreciendo durante esta semana –de jueves a domingo– en el escenario de Teatro del Mercado, una síntesis de aquellas historias fabulosas con el epicentro en Troya, de ahí el título de la obra que la propia Cristina dirige con mano firme y al mismo tiempo sutil. Su texto ha conseguido una simbiosis en la que se funden la tragedia y la comedia, reflejando situaciones actuales con personajes antiguos.

Hasta cierto punto lo de antiguos, porque Jesús Bernal, Ana Cózar y Daniel Martos son actores contemporáneos que están montando una obra ambivalente, mitad tragedia mitad comedia, e interrumpen periódicamente su ensayo para situar y matizar aspectos varios de la representación escénica que preparan. 

La selección de personajes míticos hecha por la directora es amplia, de manera que el espectador informado sobre las obras de procedencia debidas a Homero, Esquilo, Sófocles y Aristófanes, fundamentalmente, captará con mayor profundidad el sentido de los mensajes contenidos. 

La dramaturgia es impactante desde su inicio, con una banda sonora muy inspirada en todo su trayecto que envuelve la acción, reforzando su significado. Como lo refuerzan las proyecciones audiovisuales –de Francisco de Goya a Robert Capa por lo relativo a España– que aluden al horror de todas las guerras, descendiendo textualmente a casos concretos e incidiendo en la vergüenza universal que hoy día representa la palabra GAZA.

Francisco Javier Aguirre

viernes, 16 de mayo de 2025

CORTÁZAR EN JUEGO. Crónica Teatral

 

CORTÁZAR EN JUEGO.  Crónica Teatral

 

Recomendaba Julio Cortázar que se leyera más allá de las palabras, que es donde se encuentra el verdadero texto, el significado de la realidad. Por ello creó la imagen simbólica del ‘cronopio’, un dibujo fuera del margen, un poema sin rimas, como él mismo lo definió. 

En la obra ‘Cortázar en juego’, que estos días se está ofreciendo en el Teatro del Mercado, hay un recurso sucesivo a los textos fuera de margen, ideando para ello una transmisión radiofónica que se inspira en la primera de las traducciones que hizo el autor, hace ochenta años, concretamente la novela de Daniel Defoe ‘Robinson Crusoe’, que les sirve a los autores del texto dramatizado, José Sanchís Sinisterra y Clara Sanchis, para abrir y cerrar el arco temático en cuya zona más alta, geométricamente considerada, se sitúa Pablo Rivero, el actor que comparte escenario con Ana Rayo, excelentes intérpretes ambos, bajo la dirección de Natalia Menéndez. 

Los fragmentos de la poliédrica obra dramática que constituyen la trama sucesivo-alternativa de ‘Cortázar en juego’ transmiten en su conjunto la personalidad intelectual y emocional del autor argentino, a quien desde sus inicios inspiró Jean Cocteau, abriendo su mente al mundo de lo episódico y también al surrealismo. 

Aunque el armazón de la pieza teatral tiene como base dos de las piezas más significativas de Cortázar, ‘Adiós Robinson’ y ‘Nada a Pehuajó’, van sucediéndose episodios fragmentarios procedentes de ‘Rayuela’, ‘Ocupaciones raras’, ‘Papeles inesperados’ y otras producciones del prolífico autor argentino, que permiten transitar al espectador por su desbordante y liberal creatividad.

Es impactante la potencia del lenguaje verbal, reforzado por el intencionado acompañamiento musical de Mariano Marín, que consigue realizar el papel de aglutinador, como si fuera el elemento de fusión entre los sonidos directos y los grabados. 

A todo ello contribuye el despliegue luminotécnico de Pilar Valdelvira, la sugerente escenografía de Mónica Boromello y el revelador –a veces esperpéntico– diseño de vestuario de Laura Ferrón.

Francisco Javier Aguirre

 


domingo, 4 de mayo de 2025

CÁDIZ. Crónica Teatral

 

CÁDIZ. Crónica Teatral

El tránsito de la juventud a la edad adulta tiene un proceso propio para cada persona. Los avatares de ese cambio pueden enfocarse desde un punto de vista dramático, pero es más propio tejerlos con elementos cómicos, como ocurre con la obra de Fran Nortes que bajo la dirección de Gabriel Olivares ofreció el Teatro de Las Esquinas el sábado día 3, en producción de la compañía Teatro Lara. 

Dramático es el dato de que Miguel, un hombre de 40 años, siga viviendo en casa de sus padres, situación por la que atraviesan a día de hoy bastantes personas obligadas por las circunstancias económicas. Sin embargo, ‘Cádiz’ da prioridad a los elementos cómicos que resultan del reencuentro de tres amigos de la infancia cuando ya han prácticamente agotado la primera juventud y enfocan el futuro con perspectivas diferentes. 

La obra se desarrolla en tres fases, con sucesivos encuentros de Eugenio, Adrián y el propio Miguel, interpretados por el autor de la obra, Nacho López y Bart Santana. Distribuidas las reuniones en tres años, con el horizonte puesto en un posible viaje de relax a Cádiz de los tres amigos, la primera es la más consistente, relajándose la tensión en la segunda y volviendo a ganar altura en la última, cuando se consigue un cierto consenso que alumbra una madurez compartida. 

Son interesantes las perspectivas del autor-intérprete y de otro de los actores. Fran Nortes afirma que “hay amigos con los que vas cogiendo distancia, pero les quieres tanto que los aguantas. De los amigos también se enamora y se desenamora uno. Bart y yo somos completamente el día y la noche."

Bart Santana considera que “la obra es una función que parece que va a ser una cosa, pero luego es otra”. Nortes añade que “en esta obra hay mucho drama, pero está planteada como comedia. La comedia es súper difícil, nunca sabes si va a funcionar o no hasta el momento”.

Definitivamente sí, la dramedia funciona, a pesar de las oscilaciones señaladas y del inevitable fenómeno de que los actores se contagien a veces de las risas del público.

Francisco Javier Aguirre

viernes, 2 de mayo de 2025

EL MÉDICO ‘El musical’. Crónica Teatral

 

        EL MÉDICO ‘El musical’. Crónica Teatral


    Ayer, jueves 1 de mayo,  llegó al Teatro Principal de Zaragoza esta versión musical de la novela de Noah Gordon, tras haber permanecido en cartel mucho tiempo en Madrid y estar actualmente de gira por España.  Lo hace por segunda vez en dos años, puesto que en febrero de 2023, con estreno el jueves día 2, consiguió un lleno absoluto durante todo el mes, con una última representación el domingo día 26.

    También ahora, 20 sesiones consecutivas, la última el domingo 18 (algunos días hay sesión doble) van a permitir que el público disfrute de un espectáculo de alto nivel dentro del género musical, una fórmula moderna de establecer lazos estéticos entre el teatro, la música y la danza, con todas sus concomitancias. Aunque el perfil no sea el mismo, la ópera que ha venido representando este abrazo entre las artes durante varios siglos, ha conseguido hoy un amplio aprecio popular mediante los ‘musicales’. 

    El construido sobre el argumento novelesco, con la creación musical de Iván Macías  y bajo la dirección de Dario Regattieri,  se desarrolla en dos partes y un apéndice, siendo la segunda la más diáfana con algunas escenas memorables: el encuentro del protagonista con Avicena en Ispahan, la plegaria coral judaica y la maniobra seductora del Sha. 

    La primera parte es efectista, pero un tanto embarullada y reiterativa relatando los avatares viajeros del protagonista hasta llegar a su destino. Un planteamiento similar a la versión contemplada en este mismo escenario hace algo más de dos años.

    La dramaturgia se vale de los recursos fílmicos para configurar determinados paisajes, siendo en su conjunto notable, lo mismo que la interpretación de la veintena de personajes que desarrollan la trama, con una caracterización muy efectista y un vestuario fastuoso obra de Lorenzo Caprile. El reparto es distinto, aunque repiten algunos actores como Sergi Albert, ahora como Avicena, y Paco Arrojo, como el Sha.

    Los elementos simbólicos del argumento están bien estudiados, resaltando la importancia de la investigación científica y el espíritu emprendedor que ha conseguido situar al género humano en un nivel elevado, aunque no en todos los órdenes.

    Francisco Javier Aguirre